ANÁLISIS DEL ARTÍCULO "LA MALA EDUCACIÓN DE AGUIRRE" Cuarto Poder 2/10/2010
Artículo: "La mala educación de aguirre"


Los responsables políticos que aparecen en el texto “La mala educación de Aguirre” son: la consejera de Educación, el consejero de Hacienda y la presidenta del Gobierno, todos ellos de la Comunidad de Madrid.

Los tres apuestan por una política educativa basada en el principio de libertad de elección de centro, considerando el sistema de cheque escolar como la mejor opción para financiar el sistema educativo.

Con el fin de conseguir este objetivo, el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha llevado a cabo las siguientes medidas:
..............1) Reducción de los presupuestos en educación pública no universitaria.
..............2) Promoción de la educación privada y concertada.
.........................a. Directamente: aumento de las ayudas a los conciertos educativos.
.........................b. Indirectamente: deducciones en el IRPF de los padres cuyos hijos cursen la E.S.O en un centro privado o concertado.
Como vemos, el autor se muestra totalmente en contra de los citados recortes y analiza las consecuencias de los mismos ante la pésima situación económica que vivimos actualmente. Según su parecer, y debido a la previsión de que el número de alumnos matriculados en centros públicos aumente considerablemente, el efecto de la reducción de los presupuestos es obvia: un descenso agudo del gasto por alumno en la enseñanza pública. Todo ello se traduce en:
.........................i. Educación de menor calidad.
........................ii. Mayor ratio de alumnos por profesor.
.......................iii. Puestos de interinos suprimidos.
.......................iv. Menos dinero para la formación del profesorado.
.......................v. Sueldos inferiores
.......................vi. Menos inversiones en equipamientos.
El artículo concluye con la opinión personal del autor respecto a los responsables políticos causantes de estos recortes a los cuales considera poco compasivos con los hijos de las familias más pobres que no podrán recibir la educación básica por carecer de recursos económicos. Se confunde pues libertad con riqueza. Así mismo, cree que el mercado no debe proveer a los individuos de bienes tan básicos como la educación sino que es tarea de los servicios públicos.

COMENTARIO SOBRE EL ARTÍCULO "LA MALA EDUCACIÓN DE AGUIRRE" Y ANÁLISIS DE LAS LECTURAS DE SANTOS JULIÁ Y MICHEL APPLE




Mi opinión respecto al texto es similar a la del autor. Me posiciono totalmente en contra de los recortes educativos que se llevarán a cabo en la Comunidad de Madrid y considero que las pretensiones de los representantes políticos quedan muy lejos del sistema del cheque escolar al que aluden y al que, bien regulado, podría encontrar algunas ventajas. Creo que tratan de camuflar sus drásticas medidas bajo una libertad irreal que, como dice el autor, confunden con riqueza.
Como es sabido, la libertad de enseñanza hace referencia a dos cuestiones. En primer lugar, el derecho de los padres a enviar a sus hijos a centros distintos de los creados por el Estado y, en segundo lugar, el derecho a que esos niños no sufran discriminación económica alguna por tal motivo.
El sistema de cheque escolar se presenta hoy como una de las posibles soluciones ante los problemas del sistema educativo. La idea es la siguiente: la educación básica se establecería con carácter obligatorio y sería financiada por el Estado sin embargo, no estaría organizada por él. Cada familia recibiría un bono por un valor determinado que podría ser utilizado para pagar la matrícula escolar en el centro que más se adecue a las preferencias y valores de los padres, siempre que se cumplan unos mínimos requisitos establecidos por el Estado. Este sistema mejoraría la calidad y la eficiencia del sistema educativo que pasaría a ser un mercado, donde las escuelas más eficientes obtendrían más recursos (serian más demandadas) y las menos eficientes tendrían más problemas para sobrevivir, por falta de demanda. Eso constituiría un poderoso incentivo porque las escuelas buscarían mejorar su calidad, como forma de asegurarse su cuota de mercado.
A pesar de todo ello, tanto a mí como al autor del texto no nos convence este sistema ya que si dejamos un bien tan elemental como la educación en manos del mercado lo más probable es que la demanda se concentre en unas pocas escuelas de gran calidad, que pronto cubrirían sus plazas (ya que no pueden ampliar la oferta) y muchos demandantes no puedan acceder al producto deseado. Sería finalmente el centro educativo quien decidiese y seguramente lo haría en función de las características sociales y académicas de los demandantes. Es muy probable que formen parte del grupo de escogidos los hijos de las familias de clase media y alta y aquellos que no tienen ningún tipo de discapacidad, es decir, los que serán más fácilmente socializados e integrados en la escuela. Además, muchas familias, cuando eligen educación privada, están comprando en realidad lo que algunos consideran segregación social y no tanto mejores profesores ni currículum. Por este motivo la política de cheques generalizada no funcionaría, porque las escuelas de calidad no estarían dispuestas a admitir muchos estudiantes de estatus bajo, y, si se vieran forzadas a hacerlo, el alumnado de clase media y alta abandonaría la escuela. Esto, como comenta Michael Apple, es lo que ha ocurrido en EE.UU.
Dejando aparte el tema del cheque escolar, también me ha llamado mucho la atención los porcentajes que aparecen en el texto de Santos Juliá en relación a los alumnos matriculados en centros públicos y privados. La política de recortes educativos de Esperanza Aguirre ha conseguido que, actualmente, solo un 50% de los alumnos madrileños de primaria y secundaria estudien en centros públicos cuando la media española es del 70% y la europea del 90%. Considero este descenso como vergonzoso.
Considero necesario puntualizar que el texto de Santos Juliá no valora los matices de estos recortes ante la actual situación de crisis económica. Es muy llamativo que se lleven a cabo recortes en los presupuestos en educación pública no universitaria y a la vez se destinen fondos a la educación privada y concertada. Todo ese dinero recaudado mediante los recortes se podría haber destinado a otro sector que lo demandase realmente. Al igual que ocurrió en el ámbito sanitario, se aprecia claramente como, todas las medidas adoptadas por este gobierno tienen la finalidad de trasvasar fondos del sector público al privado.
Finalmente, y a pesar de que el enfoque de Michael Apple me parece un poco utópico, hay un aspecto que me resulta muy interesante. Estoy de acuerdo con este autor cuando afirma que “las protestas educativas tendrán mayor éxito si se implican las familias”. Las familias deben comprender cómo funciona el sistema educativo del que sus hijos forman parte. Gracias a estos recortes y a ciertos comentarios de sus impulsores se está consolidando la idea de que los profesores son unos vagos y son la causa de la crisis económica. Sólo si logramos llegar a las familias y hacerles comprender la importancia de la formación y del hecho de que los profesores son grandes expertos cuyo trabajo entraña la responsabilidad de formar las mentes y desarrollar la capacidad crítica de sus hijos, conseguiremos ese modelo de solidaridad que propone Michael Apple donde los docentes son realmente tratados como profesionales.