MÉTODO DEL CASO




Según Núria Rajadell Puiggròs (Los procesos formativos en el aula. Estrategias de enseñanza-aprendizaje), esta técnica de enseñanza-aprendizaje se basa fundamentalmente en el medio utilizado que se convierte en un recurso con un potencial formativo tan notable que se transforma en el protagonista de la docencia, a pesar de que detrás se encuentre un profesional que lo seleccione o manipule.





El método del caso es la descripción de una situación concreta con finalidades pedagógicas para aprender o perfeccionarse en algún campo determinado. El caso se propone a un grupo para que individual y colectivamente lo sometan al análisis y a la toma de decisiones. Al utilizar el método del caso se pretende que los alumnos estudien la situación, definan los problemas, lleguen a sus propias conclusiones sobre las acciones que habría que emprender, contrasten ideas, las defiendan y las reelaboren con nuevas aportaciones. La situación puede presentarse mediante un material escrito, filmado, dibujado, con soporte informático o audiovisual. Generalmente plantea problemas divergentes ya que no tiene una única solución.

Su principal interés radica en que el alumno aprenda a tomar decisiones sin el riesgo que supone cometer errores con los destinatarios reales, ya que estos no lo son. Esta técnica se apoya, entre otros, en el paradigma constructivista (ver introducción de paradigmas educativos) y potencia que el alumno reflexiones y no tenga miedo a equivocarse y a configurar su propio aprendizaje.

Un caso es una exposición, escrita o documental, de un conjunto de hechos que afectan a las personas y que generan algún tipo de problema. La utilización de dicha exposición se encuentra apoyada por su intención formativa. En general se trata de exposiciones o descripciones modélicas o de hechos reales en los que predomina una problemática principal a la que hay que encontrar una o más soluciones. Se explicitan las circunstancias que concurren y los detalles suficientes para poder tomar decisiones. El caso se presenta como un fragmento de una historia real, o lo más real posible. Su mensaje ofrece los elementos suficientes para provocar la enseñanza y conseguir el aprendizaje deseado mediante metodologías discursivas.

Se trata de una de las estrategias más atractivas ya que acoge una triple vertiente formativa:

  • Desde el punto de vista personal, fomenta la reflexión sobre los hechos, provoca la generalización fundamentada, desarrolla el análisis crítico, amplía las ideas personales, agudiza la observación, profundiza en la interpretación más allá de la simple opinión para pasar a un juicio razonado y justificado.
  • Desde la vertiente profesional, contribuye a desarrollar la responsabilidad, a analizar y valorar con profundidad la información recibida, a comprender determinadas situaciones, a lanzarse en la toma de decisiones.
  • En el ámbito social, el trabajo en grupo fomenta la comunicación, la cooperación, la tolerancia a las ideas de los otros, en una palabra, la comprensión de muchos eventos y situaciones.

Alguna de las ventajas de este método son las siguientes:

  • La comprensión de los problemas divergentes y la adopción de soluciones mediante la reflexión y el consenso.
  • La retención de la información y el conocimiento adquirido al discutir y practicar acerca de los conceptos utilizados
  • El aprendizaje significativo, ya que el alumno usa conocimientos previos para el análisis del problema y la propuesta de soluciones facilitando la generación de los conceptos usados.
  • El desarrollo de diversos estilos de aprendizaje.
  • El aprendizaje en grupo y el trabajo en equipo
  • La resolución de problemas genera conocimientos y promueve la creatividad
  • Desarrollar habilidades comunicativas: capacidad de explicar, interrogar y de responder; uso de un lenguaje especializado, socializarse, atender y comprender a los otros, interacción con otros estudiantes son una buena preparación para los aspectos humanos de la gestión.
  • Desarrollar habilidades específicas (comprensión lectora, valoración de la información, uso de informaciones y de conocimientos de expertos, roles, toma y argumentación de decisiones, previsión de consecuencias, expresión escrita y oral...
  • Mejorar la autoestima y la seguridad en si mismo, autoconocimiento y el conocimiento de los otros, la autonomía para el aprendizaje ...
  • Aumenta la motivación del alumnado por el tema de estudio al confrontarle con situaciones relativas al ejercicio de la profesión. Las situaciones de aula son más motivadores y dinámicas ya que faciliten una mejor asimilación de los conocimientos (ambiente de intercambio, diálogo, más responsabilidades).
  • Incrementa la flexibilidad del alumnado, que se hace consciente de que, respecto de la mayoría de situaciones, puede haber más de una solución que tenga probabilidades de éxito.
Sin embargo, también presenta algunos inconvenientes:

  • El autor es quien recoge los datos a los que se refiere el caso, por lo que la formación debe de ser complementada con la investigación o recogida de datos por parte de los alumnos.
  • Las soluciones a los problemas que se plantean durante el estudio del caso, no se llevan generalmente a la práctica. Por lo tanto, el método no sustituye la formación práctica, que debe facilitarse de manera complementaria, aplicando las conclusiones a situaciones reales.
  • Los alumnos tienen que poseer ciertos conocimientos sobre el tema y no suelen estar acostumbrados al proceso de reflexión sobre problemas en grupo, elaboración de propuestas de solución y su defensa en público y una asignatura semestral no proporcionan suficiente tiempo para desarrollar esta cultura.
  • Las aulas no suelen estar preparadas para el trabajo en pequeños grupos y los grupos grandes incrementan la dificultad de forma exponencial.
  • Requiere una preparación acertada del material.

Diferentes autores han ofrecido sus particulares clasificaciones sobre los casos, aunque la clásica de M. Muccielli (1972) delimita con claridad cuatro tipologías:

  • Descripción de un incidente significativo en el que subyace un problema o una situación deplorable, y que frecuentemente lo conocemos como una situación problemática. Encontramos multiplicidad de situaciones problemáticas, desde aquellas momentáneas o más sencillas de solucionar, hasta aquellas más complejas
  • Desarrollo de una situación a lo largo de un tiempo determinado. En este caso específico nos interesa analizar los cambios y elementos de evolución que va experimentando dicha situación
  • Descripción de una persona implicada en una situación difícil y en un momento determinado. Puede llegar a transformarse en el denominado “caso clínico” que precisa ayuda o asesoramiento por parte de una persona ajena a la situación.
  • Presentación de un momento de conflicto o fracaso profesional, en la que se pueden encontrar tipologías de conflicto y variables intermedias muy diversas.


Las fases de aplicación de éste método propuestas por Muccielli, fruto de la observación de sus seminarios con adultos y de sus investigaciones al respecto son las siguientes:

  • Lectura y toma de contacto con el caso por parte de los asistentes, en la que las técnicas de observación encuentran su máximo esplendor.
  • Surgen las primeras opiniones personales, impresiones, juicios y decisiones iniciales por parte de los participantes. Se asemeja a un bombardeo de ideas e interpretaciones caracterizado por la dispersión e incluso un cierto alejamiento del caso expuesto para resolver. Se pone de manifiesto la capacidad de comprender y reflexionar sobre los hechos al relacionarlos con conceptos afines.
  • Reflexión y análisis en común, en el que se impone volver a los hechos, a la información de que se dispone. El papel de moderador o formador es importante para exigir juicios fundamentados que vayan más allá de simples opiniones fugaces, así como para reconducir la discusión y no caer en un mero taller de expresión verbal.
  • Reconceptualización de las diferentes propuestas ofrecidas para llegar al consenso y a la formulación de los principios de acción concreta que permitan su aplicación.




OPINIÓN PERSONAL SOBRE EL MÉTODO DEL CASO



Esta técnica de enseñanza me parece muy útil y fácil de aplicar en la realidad del aula. Desde mi punto de vista, muchos docentes no se animan a utilizarla porque creen que requiere demasiado trabajo previo sin embargo, todos los días leen en el periódico noticias que les llaman la atención y tienen relación con los contenidos que están explicando en clase. Creo que se pueden cumplir las fases que propone Muccielli fácilmente, escogiendo una de esas noticias y comentándola en clase de manera informal.

Mediante este método, los alumnos hacen suyo el aprendizaje y ven que tiene un sentido práctico (aprendizaje significativo). Estoy especialmente de acuerdo con el segundo inconveniente que establece que: “las soluciones a los problemas que se plantean durante el estudio del caso, no se llevan generalmente a la práctica por lo que el método no sustituye la formación práctica, que debe facilitarse de manera complementaria, aplicando las conclusiones a situaciones reales”. Creo que el método puede acercar la realidad a los alumnos pero el contacto con el contexto resulta esencial: tocar los documentos, estar presente en las diferentes situaciones, trabajar codo con codo con las personas responsables... Y opino así como consecuencia de mi propia trayectoria personal. Estudié Derecho y en numerosas asignaturas los profesores utilizaban este método. Todos los casos estudiados (la mayoría reales) fueron de gran utilidad para comprender los conceptos que los profesores habían explicado en clase usando la técnica expositiva sin embargo, hasta que no realice el Practicum un Despacho de Abogados y me enfrenté sola a todo tipo de situaciones, leí, toqué, ordene y redacté diferentes documentos, acudí al Juzgado, visité los calabozos, etc. no integré definitivamente los conceptos. Eso sí, una cosa tengo clara, esos conceptos nunca se me van a olvidar, sin embargo de los numerosos artículos, leyes, disposiciones, sentencias, etc. que he tenido que memorizar a lo largo de la carrera no queda ni rastro.